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Los recortes de Rajoy disparan la tasa de paro al 26% en 2012

Público.es

El año acabó con 5.965.400 parados, la cifra más alta de la democracia, según la Encuesta de Población Activa. En el cuarto trimestre se destruyeron 363.300 empleos y en todo el año la cifra subió hasta los 850.500.

Marcos Andrés Armenteros: “Contra l’aïllament, recuperem la força col·lectiva”

A.R. | La Directa

Han passat vint mesos d’aquell divendres 4 de febrer de 2011, quan en Marcos i la Mari Cruz, de Madrid, van rebre una nota de Telefònica on se’ls comunicava la rescissió del contracte. El motiu: “faltes d’assistència a la feina, justificades i intermitents, que han superat el 25% en quatre mesos discontinus, dins un període de 12 mesos, essent l’índex total d’absentisme de la plantilla de Telefònica d’Espanya i, en concret, del seu centre de treball superior, el 2,5% en el mateix període”. Unes circumstàncies que, per l’empresa, justificaven l’aplicació de l’article 52.d de l’Estatut dels Treballadors. Si bé, en el cas d’en Marcos, Telefònica reconeixia que la Incapacitat Temporal estava “justificada” pel metge de la Seguretat Social, esgrimia que la seva prestació de serveis no resultava “rendible” i que, per això, finalitzava el seu contracte de treball.

Des d’aleshores, ell ha lluitat per recuperar la feina i fer justícia. Hi va haver un primer judici, celebrat al jutjat del contenciós número 4 de Barcelona l’octubre de 2011, que va dictaminar la nul·litat de l’acomiadament i va permetre que en Marcos tornés a la feina. Posteriorment, en un segon judici celebrat en resposta al recurs presentat per la companyia, el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) li va tornar a donar la raó i va considerar improcedent la rescissió del contracte.

No obstant això, avui, Telefònica s’escuda amb la legislació vigent per negar-se a readmetre en Marcos, fet que ha dut el treballador a endegar una protesta que ignora com acabarà. “Pretenem frenar aquesta injustícia contra els qui generem riquesa, cosa que no fan ni els inversors ni els directius”, explica.

En una carta adreçada als seus companys, en Marcos manifesta la seva repulsa a Telefònica per haver-lo deixat a la intempèrie després de 22 anys a l’empresa i per la manera com l’han “utilitzat”, a ell i a la Mari Cruz. Segons ell, “és inhumà i d’una gran baixesa moral utilitzar dues persones amb l’objectiu de coaccionar-ne milers”.

Per a aquest treballador, la multinacional menysprea els drets laborals aprofitant-se de les reformes aprovades pels governs de l’Estat durant la darrera dècada. Unes mesures que deterioren les conquestes assolides en nombroses lluites i que, segons ell, responen a una concepció inhumana d’entendre les relacions socials. “Articles com el 52.d, que apliquen els directius milionaris d’empreses neoliberals, els haurien firmat tranquil·lament els dirigents de l’Alemanya nazi, perquè suposa conduir-te a l’exclusió i a la mort social”, diu en Marcos.

Després de preguntar-se quin tipus de societat pot tolerar que les condicions de treball es deteriorin tant i es tracti la gent com si fossin mercaderies, emplaça la classe treballadora a trencar l’atomització amb la qual l’empresa ha aconseguit dividir la plantilla. “Contra l’aïllament, recuperem la força col·lectiva”. D’aquesta manera, l’exempleat inicia una vaga de fam que, a més d’evidenciar la injustícia, vol servir per recuperar aquella memòria sense la qual la societat està condemnada a perdre. “Potser creuen que ens han expulsat de Telefònica, però mentre vosaltres no ens expulseu de la vostra memòria, mai no estarem del tot acomiadats”, assegura en Marcos.

El paro alcanza los 5,77 millones de personas

Público.es

El Gobierno dejó caer ayer que los datos del paro estarían acordes con la actual situación económica. Y no ha sido para menos. El tercer trimestre del año volvió a engrosar la lista del desempleo hasta alcanzar la cifra de 5.778.100 personas, 85.000 más que el trimeste anterior y 799.800 más que hace un año, según la Encuesta de Población Activa publicada este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La tasa de desempleo se sitúa en el 25,02%, cuatro décimas más que el trimestre anterior (24,63%). El número de ocupados alcanzó al cierre de septiembre la cifra de 17.320.300 personas, su nivel más bajo desde el segundo trimestre de 2003.

La secretaria de Estado de Empleo, Engracia Hidalgo, ya había advertido ayer de que los datos de paro que se han hecho públicos este viernes reflejarían una situación “dramática”. Lo cierto es que esta cifra supone ya un máximo histórico, pues una de cada cuatro personas que quieren trabajar no encuentra trabajo. Se ha superado, por tanto, la barrera simbólica del 25%.

En un contexto de recortes en servicios públicos y mientras la cobertura social se adelgaza, la EPA del tercer trimestre confirma un escenario de destrucción de empleo sin precedentes en la serie histórica comparable, que arranca en 2001. Remontándose más atrás, utilizando series no comparables, los datos sólo abarcan hasta 1976. Y en ningún trimestre desde entonces se ha registrado una tasa de desempleo tan elevada como la actual.

A pesar de que la tasa de paro juvenil ha bajado por primera vez en el último año –se sitúa en este tercer trimestre en el 52,3%–, el deterioro del mercado laboral continúa cebándose con los menores de 25 años. Siguen siendo más los jóvenes que quieren trabajar y no puede, que los que tienen un empleo. Además, el 52% de los parados llevan buscando empleo más de dos años : en concreto, tres millones de desempleados. Y medio millón de personas están buscando su  primer trabajo (de ellos, 271.000 no lo han logrado en más de dos años). En los últimos nueve meses del año, que coinciden con la llegada al Gobierno del Partido Popular, hay medio millón de desempleados más (504.500). Todo ello después de que el Ejecutivo conservador pusiera en marcha en febrero de 2012 una reforma del mercado de trabajo que dinamita las relaciones laborales y refuerza el poder de empleadores frente a empleados gracias al abaratamiento del despido o la facilidad que se da a los patrones para rebajar salarios a discreción, entre otras medidas.

Además, desde que Mariano Rajoy desembarcó en la Moncloa, se han destruido 487.200 puestos de trabajo. Sin embargo, la población activa, es decir, la población en edad y disposición de trabajar, apenas ha aumentado en 17.200 personas.

En este tercer trimestre de 2012 no se ha reproducido la tendencia experimentada en los mismos meses de 2010 y 2009, cuando el paro sí se redujo durante la época estival. Y refleja una fotografía ya mostrada en el tecer trimestre de 2011, cuando 144.700 personas pasaron a engrosar la lista del desempleo. Las cifras de paro registrado y afiliación a la Seguridad Social de junio, julio y agosto ya vaticinaban una cifra peor de lo esperable para un trimestre que suele ser positivo para el empleo debido al empuje del turismo en los meses de verano. De hecho, en los últimos tres meses se han destruido 96.900 empleos, según refleja la radiografía más fiable del mercado laboral. La construcción es el sector más afectado, con 56.100 ocupados menos. El de los servicios aparece en segundo lugar, con  32.700 empleos menos en los últimos tres meses. La ocupación solo aumenta en 3.700 personas en la industria.

Los datos de la EPA confirman que cada vez hay menos empleo y cada vez más precario. Entre julio y septiembre 179.400 asalariados con contrato indefinido perdieron su trabajo; mientras, los asalariados con contrato temporal aumentaron en 15.300 personas.

Además, de De esos casi 97.000 empleos destruidos entre julio y septiembre, 49.400 pertenecían al sector público y 47.600 al privado, lo que refleja que las fuertes medidas de recorte de personal en las Administraciones Públicas ya están afectando de forma negativa al empleo.

Catalunya perd 37.000 llocs de treball en serveis socials des de que governa Mas

elpais.com

– Educación destruye el 9,5% de la plantilla, mientras que en Sanidad un 5%
– En 5 años se han suprimido 588.000 puestos de trabajo

Cuando Artur Mas tomó el cargo de presidente de la Generalitat dejó claro que Cataluña solo superaría la crisis a base de esfuerzo. El esfuerzo al que se refería el presidente se ha traducido en este último año y medio en una retahíla de recortes presupuestarios que han acabado destruyendo 37.219 empleos en servicios públicos, según datos cotejados por UGT en Cataluña. Las consecuencias se han notado en el cuerpo de la Administración, pero sobre todo han alcanzado a las tres patas del Estado del Bienestar: educación, sanidad y asistencia a personas con discapacidad, las partidas presupuestarias que más han sufrido las políticas de austeridad.

El presidente de la Generalitat, con el apoyo del PP, no tardó ni medio año en aplicar su primer tijeretazo, y el pasado mayo comunicó el último por el que se reducirá en 1.500 millones de euros el gasto público, que se suman a los cerca de 2.600 millones aprobados en 2011. Esa reducción del gasto público no han contribuido tampoco a reducir el vigor de la crisis, que en los últimos cinco años ha arrasado 588.000 empleos en Cataluña.

Durante el año pasado el presupuesto sanitario fue un 8,5% inferior a los de 2010, lo que obligó a cerrar quirófanos, reducir las horas de apertura de los centros de atención primaria (CAP) y de urgencias o el gasto farmacéutico. Así, durante el último año y medio se han perdido 7.767 puestos de trabajo en hospitales y ambulatorios, algo menos de un 5% de la plantilla que había en diciembre de 2010.

El presupuesto para Educación del Ejecutivo de Mas para este 2012 es más bajo que hace cinco años, a pesar de que hay 150.000 alumnos más. Una de las principales medidas de la Generalitat fue dejar de subvencionar la sexta hora lectiva, con lo que se dejaron de contratar a más de 1.500 interinos. La reducción de las transferencias a las universidades públicas también ha acarreado una menor contratación de profesores. Con todo, en el último año y medio, un total de 12.879 profesionales de la enseñanza han perdido su puesto de trabajo, lo que supone un 9,5% de profesionales menos.

Otro de los sectores que han sufrido también los recortes de la administración han sido los que prestan servicios sociales sin alojamiento, entre los que se encuentran los centros para el cuidado de personas mayores, discapacitados y guarderías. En los último 18 meses los profesionales que trabajan en estos centros se ha reducido en un 10,1%, algo más de 3.100 puestos perdidos.

En la Generalitat la reducción de empleados se ha situado en las 13.400 personas, un 7,3% menos. Camil Ros, secretario de política sindical de UGT, advirtió este jueves que estas cifras pueden ser peores durante 2012. Ros prevé que con la nueva reforma laboral se disparen los despidos, ya que la nueva ley permite despedir a quien trabaje en una empresa, entre u organismo que vea reducido su presupuesto en un 10%.

Ja hi ha 5.639.500 persones sense feina a l’estat espanyol

  • Entre enero y marzo el desempleo aumentó en 365.900 personas
  • La tasa de paro alcanza ya el 24,44% de la población activa
  • En un año el desempleo ha crecido en 729.300 personas
  • El número de hogares con todos sus miembros sin trabajo crece en 153.40o

+info: Público.es

Máximo histórico: 2011 acabó con 5,27 millones de parados

Según la EPA, 295.300 personas se quedaron sin empleo en el último trimestre de 2011. La tasa de paro asciende al 22,85%. Hay 1.575.000 hogares con todos sus miembros parados. Illes Balears, Catalunya y Madrid lideran la destrucción de empleo. Montoro vaticinó ayer 5,4 millones de parados.

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La reforma laboral que planea el Gobierno no creará empleo

Público.es

Los expertos creen que los cambios no beneficiarán a la economía y perjudicarán a los trabajadores.

Desde que estalló la crisis y el mercado de trabajo se colapsó, no ha cesado de oírse el mantra de que las reformas laborales son el vértice imprescindible para rebajar la elevada tasa de paro (del 21,5% actualmente, casi cinco millones de personas desempleadas) y comenzar la recuperación. La presión fue tal que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero aprobó en 2010 una reforma del mercado de trabajo y, desde entonces, al menos cinco paquetes más de medidas laborales.

Sin embargo, desde aquella reforma laboral la tasa de paro ha seguido aumentando, la contratación sigue sin arrancar y la temporalidad es aún mayor. Sindicatos y expertos insisten en que el mercado de trabajo no se reactivará hasta que no lo haga la economía, se complete la reforma del sistema financiero y vuelva a fluir el crédito. Pero el Ejecutivo de Mariano Rajoy ha marcado como una de sus prioridades una nueva reforma del mercado de trabajo que se aprobará en las próximas semanas.

“Llevamos desde 2010 ininterrumpidamente con normas sobre derecho laboral. No se puede estar continuamente modificando el cuadro normativo, además siempre en sentido degradatorio”, asegura Antonio Baylos, catedrático de Derecho del Trabajo de la Universidad de Castilla-La Mancha

Los secretarios generales de CCOO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, insisten desde hace días al Gobierno para que convoque una mesa de diálogo con los agentes sociales para conocer qué tipo de reforma quieren, y con qué objetivos y recursos. Las pistas que existen de momento sobre las intenciones del Ejecutivo son las declaraciones de algunos de sus miembros y las 71 enmiendas que el Partido Popular presentó a la reforma laboral del anterior Gobierno. De ahí se extraen los ejes sobre los que pivotarán los nuevos cambios en el mercado de trabajo.

1 Contratación

Fomento del empleo

La reforma laboral aprobada por el anterior Gobierno en 2010 extendía los supuestos en los que se podía utilizar el llamado contrato de fomento del empleo, con una indemnización por despido más barata que el indefinido habitual, de 33 días por año trabajado. Sin embargo, el actual Ejecutivo parece tener en mente generalizar aún más esta tipología de contratación.

“Lo que se está planteando como reforma refuerza una tendencia que viene de hace años: la de abaratar el despido y los costes de la contratación, bien a través de subvenciones o con el contrato de fomento del empleo, por ejemplo. Esto ni crea ni destruye empleo, porque el mercado laboral es resultado de la situación económica y del modelo productivo”, explica Josep Banyuls, profesor de la Universidad de Valencia especializado en mercado de trabajo y políticas de empleo.

También refuerza esta idea el catedrático de Derecho del Trabajo de la Universidad de Castilla-La Mancha, que afirma que la generalización del contrato de 33 días es una forma indirecta de abaratar el despido y de “vaciar de contenido” el contrato indefinido que otorga 45 días de indemnización por año trabajado.

Van en la misma línea los planteamientos del catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) Santos Ruesga. “En este momento de contracción de la demanda, generalizar el contrato de 33 días no tendría efectos sobre el empleo ni a corto ni a medio plazo. Supondría una reducción del coste salarial y abarataría el despido, pero tendría un efecto escasísimo en términos de generación de empleo”, afirma.

Otra de las propuestas sobre contratación que parecen sonar bien al Gobierno son las de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), de corte liberal, que plantea un contrato único indefinido con indemnización creciente según la antigüedad del trabajador hasta el tope de los 33 días por año trabajado. En este caso, Banyuls insiste en que el coste laboral “nunca ha sido el factor clave para incentivar o desincentivar la contratación” y que un despido creciente, lejos de romper el dualismo entre temporales e indefinidos, supone un abaratamiento del despido para todos.

2 Bonificaciones

Jóvenes y parados de larga duración

Otra de las ideas que pueden hacerse realidad es la de bonificar a las empresas que contraten a jóvenes o a parados de larga duración. Baylos recuerda que en los dos últimos años se han aprobado cinco normas sobre bonificaciones a la contratación de todo tipo. Los resultados están a la vista

Para Santos Ruesga, estas bonificaciones tampoco supondrán un gran acicate para la creación de empleo y no es ni mucho menos la panacea para jóvenes y parados de larga duración. “Estas bonificaciones incentivan los efectos de sustitución. Es posible que aunque no estés creando empleo por estar en un momento de recesión, si necesitas contratar a alguien contrates a alguien más barato por la subvención. Esto tiene sentido para ayudar a colectivos que están discriminados en el mercado, pero en un contexto de contracción económica esta ayuda sería a costa de los no jóvenes o de los varones si hablamos de incentivos para las mujeres”, indica el catedrático de la UAM. “Para que este tipo de medidas no supongan favorecer a unos a costa de otros son necesarias condiciones económicas favorables”, añade.

“Hay buenos estudios que indican que subvencionar el empleo siempre tiene peso muerto. Las compañías sólo emplean a la gente cuando la necesitan, pero si hay subvenciones las cogen. Es igual que si quieres cambiar de coche y te enteras que hay una subvencion, difícilmente te vas a cambiar sólo porque existe esta”, explica Albert Recio, profesor de Economía Aplicada de la Universitat Autònoma de Barcelona.

3 Convenios

Más poder para la empresa

Aunque en el documento que sindicatos y patronal enviaron con sus acuerdos a la ministra de Trabajo, Fátima Báñez, hace un par de semanas marcaban como asuntos bilaterales la negociación colectiva y la evolución de los salarios, parece más que probable que el Gobierno irrumpa y legisle sobre convenios. En sus enmiendas a la reforma laboral de 2010, el PP apostaba por fomentar aún más el convenio de empresa frente a los de otros ámbitos. ¿Por qué? “Hay un objetivo, no sé si de todo el Gobierno o de la patronal más dura, que es la desindicalización de las pymes, impedir que los convenios se apliquen ahí y constituir un poder unilateral del empresario”, señala Baylos.

Más del 90% del tejido productivo español está compuesto por pequeñas y medianas empresas. En el caso de que las decisiones del convenio de empresa primaran sobre cualquier otro, los trabajadores tendrían más complicado organizarse para defender sus derechos, ya que tendrían que ser ellos mismos los que negociaran sus condiciones con la empresa. “Es un salto hacia atrás. En la práctica, esto supone un empeoramiento de las condiciones laborales y plena disponibilidad del empresario”, dice Baylos.

Además, Santos Ruesga recuerda que, en lo que se refiere a los efectos macroeconómicos de que tenga preeminencia el convenio estatal (o sectorial) o el de la empresa, “no se ha demostrado que ninguno de los dos venga mejor o peor”. En cualquier caso, Ruesga cree que “optar por una mayor descentralización, en la que tenga prioridad el convenio de empresa, no tiene en cuenta la realidad española”, con un gran porcentaje de los trabajadores empleados en pequeñas empresas. “En una empresa de cinco empleados, esta propuesta significa en la práctica que no va a haber convenio y que será la empresa quien determine las condiciones laborales. Eso es un atraso desde el punto de vista social y manda al ostracismo a la negociación colectiva”, afirma.

Junto al escepticismo respecto a la eficacia de la reforma laboral que quiere plantear el Gobierno para crear empleo, los expertos creen que legislar sin un amplio acuerdo será contraproducente. “La intervención directa de la Administración va a ser poco eficaz. Sin el diálogo social, podemos aprobar una norma que luego va a ser muy difícil de poner en práctica”, indica Ruesga. “Salvo que queramos convertir nuestro mercado laboral en algo no conveniado”.

4 Descuelgue

Poder para no aplicar el convenio

También está en discusión si se da más facilidad a los empresarios para aplicar la cláusula de descuelgue de los convenios, esto es, la posibilidad de no atender al compromiso salarial que está registrado en el convenio debido a dificultades económicas. La patronal ha pedido en varias ocasiones que los empresarios tengan poder unilateral para tomar esta decisión (ahora tiene que ser pactada). Por otro lado, el Gobierno también podría ampliar el descuelgue a cualquier parte del convenio, lo que permitiría a las empresas no aplicar, no sólo las subidas salariales, sino las jornadas o los horarios pactados.

Para Josep Banyuls, el descuelgue general es un retroceso en términos de calidad del empleo: “Los convenios recogen la legislación general e inciden en alguna cuestión que afecta más a ese sector o territorio y muchas veces incluyen compromisos para mejorar el empleo, la prevención de riesgos laborales o las políticas de igualdad. Permitir el descuelgue de todo es permitir al empresario que disponga libremente de la mano de obra”.

“Dejar que las empresas fijen el salario según quieran (otra cosa es tener un modelo ordenado que admita ajustes ante circunstancias particulares) puede conducir fácilmente a convertir el dumpingsalarial en el modelo predominante de competencia interempresarial, todo lo contrario de promover la eficiencia”, opina Recio, quien ejemplifica el significado de este cambio a partir de un estudio sobre el sector de limpieza de oficinas. “Hasta ahora predomina un acuerdo estatal que establece condiciones generales y convenios provinciales en los que se fija el salario del sector. Todas las empresas pagan el mismo salario. Como muchos contratos, especialmente en el sector público, se obtienen por concursos, las empresas deben competir en términos de servicio, pero si dejamos que cada cual negocie su salario entraremos en un proceso de subastas a la baja basado en salarios más bajos “para ganar competitividad”. El equilibrio final es el salario mínimo, por cierto uno de los más bajos de Europa y claramente situado por debajo del nivel de riesgo de pobreza”, concluye.

5 Salarios

A qué ligarlos

Esta semana, Mariano Rajoy aseguró que los salarios deben estar ligados a la productividad y la situación económica de las empresas. Actualmente, el precio de la vida, la inflación, es el principal indicador para fijar la evolución de los sueldos, aunque también pueden incluirse otras variables. Precisamente, varios expertos señalan que ya existen otros conceptos que se incluyen en los convenios y que sirven para fijar salarios. “Además, los datos revelan que no existe homogeneidad salarial. Hay sectores con una fragmentación enorme y eso ya responde a diferentes situaciones. La misma empresa haciendo lo mismo puede tener salarios más bajos que otra en otra provincia”, destaca Banyuls.

Antonio Baylos va más allá y asegura que, si el salario de los trabajadores depende exclusivamente de los resultados de sus empresas, debería abrirse la puerta a soluciones como la cogestión o codirección empresarial para que los empleados intervengan. “Si el salario va a depender de que la empresa pierda o gane, que los trabajadores intervengan en la forma en que eso se hace”, explica.

“Ahora lo que se está haciendo es completando la parte del diseño neoliberal que era menos liberal en la Unión Europea”, Alberto Montero, profesor de economía aplicada de la Universidad de Málaga. “Este planteamiento apunta a que el mercado de trabajo tiene que ser lo suficientemente flexible para ser factor de ajuste en caso de desajuste entre los distintos países”, añade. Además, el problema para aplicar con cierta justicia la vinculación de las variaciones salariales a la productividad de la empresa es que es necesario saber cuál es su productividad real, algo que no se suele conseguir.

6 Prácticas

Más desregularización

Una de las enmiendas que presentó el PP a la reforma del Gobierno de Rodríguez Zapatero también apostaba por permitir contratar en prácticas a un trabajador para cualquier puesto de trabajo. Ahora, son los convenios los que marcan para qué puestos pueden emplearse a trabajadores con un contrato de prácticas. Josep Banyuls opina que es una forma más de abaratar la mano de obra, ya que es un contrato que se acaba usando como forma económica para la empresa de mantener a un trabajador. “Es importante que existan mecanismos de inserción laboral para los jóvenes, pero muchas veces estas fórmulas no se usan para los fines correctos. Su generalización debería ir acompañada en todo caso de más mecanismos de formación y de estabilidad en el empleo”, afirma Banyuls, que apuesta por tratar de poner en marcha el modelo dual alemán de formación y empleo.

Para Montero, es una forma más de colocar en una situación de precariedad a los trabajadores. “Los contratos en prácticas están para la adquisición de formación y no para el desarrollo de actividades con responsabilidad plena. Abrir esta posibilidad supone que cualquier persona con capacidad reconocida podrá cubrir puestos de responsabilidad con contrato en prácticas”, explica.